Si nos imaginamos una pista de baile, cada estudiante es un bailarín que tiene su propio ritmo, estilo y forma de moverse. Algunos siguen la melodía con facilidad, otros se pierden entre los pasos o dudan en continuar la coreografía. En esta pista, el papel del docente y de la comunidad educativa es claro: que nadie se quede fuera del baile.

De esta manera entra en escena PROMECO, un programa que, en lugar de dejar a los alumnos con más dificultades al margen, les invita a seguir al compás con apoyo, acompañamiento y estrategias personalizadas. 

¿Qué es PROMECO? 

PROMECO (Programa de Mejora de la Convivencia) es una medida del Gobierno de Canarias, enmarcada dentro de las Medidas de Atención a la Diversidad para los centros de Educación Secundaria Obligatoria (ESO), especialmente en los tres primeros cursos. Su objetivo principal es mejorar la convivencia escolar y favorecer que todo el alumnado permanezca en su grupo de referencia, prestando especial atención a quienes tienen dificultades de adaptación, comportamiento o riesgo de abandono. 

PROMECO busca que ningún estudiante se "baje del escenario" antes de tiempo. 

Principalmente se dirige al alumnado que presenta dificultades de aprendizaje, adaptación o riesgo de abandono, además cada uno de estos estudiantes cuenta con un tutor o tutora PROMECO que actúa como una verdadera pareja pedagógica. Esta figura acompaña, orienta y coordina con el resto del profesorado para que el alumno no pierda el compás dentro de su grupo. 

La metodología del programa se basa en intervenciones individualizadas y en estrategias que potencian las competencias sociales y emocionales. En algunos centros se aplica la praxiología motriz, un enfoque que combina la acción, la reflexión y la experiencia corporal para desarrollar el autocontrol, la toma de decisiones y el pensamiento alternativo. Además, las familias forman parte activa del proceso, fomentando la cooperación entre el entorno escolar y el hogar. La evaluación se realiza mediante indicadores que valoran el comportamiento, la relación social y la asistencia, en el momento en el que el alumnado muestre mejoras significativas, puede salir del programa, ya que se habrían alcanzado los objetivos. 

Experiencias que demuestran resultados

En distintos centros de Canarias, PROMECO ha mostrado resultados alentadores. Por ejemplo, en el IES José Frugoni (Gran Canaria), se aplicó durante tres años la metodología motriz, con mejoras visibles en el autocontrol, la convivencia y las habilidades sociales del alumnado. En el IES Andrés Bello, la coordinación con el plan tutorial y la participación familiar fueron claves para el éxito. Y en el IES Simín Pérez, se integraron distintas materias para trabajar la adaptación personal, social y escolar. 

Aunque aún faltan estudios globales que aporten comparativos a gran escala, las experiencias locales reflejan una mejora del clima del aula, una mayor implicación del alumnado y un descenso de los conflictos escolares. 

Fortalezas y desafíos

Entre sus puntos fuertes, PROMECO destaca por su respaldo institucional, su atención personalizada, su enfoque inclusivo y la implicación de las familias y del profesorado. También sobresale por su apuesta por metodologías activas que fomentan el desarrollo emocional y social del alumnado. 

Entre los restos, todavía se señala la necesidad de contar con evaluaciones más amplias y actualizadas, así como la importancia de garantizar que todos los centros apliquen el programa con la misma calidad e implicación. 

Un paso firme a la inclusión 

Más que un simple programa, PROMECO es una oportunidad para transformar la convivencia escolar desde dentro. Ayuda a que los estudiantes con más dificultades vuelvan a sentirse parte del grupo, desarrollen sus habilidades socioemocionales y recuperen la motivación por aprender. Aunque aún queda camino por recorrer, su impacto demuestra que cuando la escuela acompaña, escucha y se adapta, puede cambiar el rumbo de quienes más lo necesitan. 

PROMECO es, en definitiva, un ejemplo de cómo la educación puede convertirse en una herramienta poderosa para crecer, convivir y construir un futuro más equitativo para todos.