Cuando comprender al otro se convierte en un acto de cuidado

La mentalización propuesta por Peter Fonagy y Mary Target, plantea algo tan sencillo como revolucionario: los vínculos humanos se sostienen en nuestra capacidad para imaginar la mente del otro. 

No se trata de adivinar pensamientos ni de interpretar como detectives emocionales, si no que mentalizar es algo más suave y mucho más humano: es preguntarse qué puede estar sintiendo la otra persona, qué intención hay detrás de su gesto, qué experiencia interior acompaña a sus palabras o a su silencio. Es reconocer que los demás tienen un mundo tan complejo como el nuestro. 

Sin esta mentalización, podemos interpretar las conductas del otro como ataques o desinterés, sin embargo, gracias a ella podemos interpretarlas como expresiones de emociones, de miedos, de deseos o de necesidades sin estar relacionado con algo personal hacia nosotrxs.

Esto provoca un cambio radical en la forma de relacionarnos, por ejemplo:

- Cuando un niño empuja a otro niño quizá no quiere molestarle, solo necesita ser visto.

- Cuando una amiga se distancia quizá no siente rechazo, si no que se siente sobrepasada.

- Cuando un compañero responde mal a veces no es que se comporte de manera agresiva, si no que esta defendiendo su propia herida. 

Es muy importante mentalizar, ya que abrimos espacio para la empatía, para la pausa y para la conversación, lo que nos lleva a ser conscientes de las necesidades y carencias de los demás y que no todas las situaciones que nos suceden son directas hacia nosotrxs, si no que el resto vive también en su propio mundo, con sus propias circunstancias y sus propias heridas. No somos tan sumamente importantes como creemos, cada uno es el protagonista de su propia vida y por lo tanto, su manera de relacionarse esta completamente basada en como se siente consigo mismo, lo que conlleva el como se relacione con los demás. Cuando aprendemos esto, los vínculos dejan de ser una cadena de reacciones impulsivas centradas en nuestro propio interés y comenzamos a comprendernos unos a otros. 

¿Cómo aprender a mentalizar?
La mayor parte de las cosas que aprendemos, se nos quedan grabadas a través de la imitación, en este caso, cuando alguien nos transmite lo que es mentalizar se produce de manera práctica, es decir, cuando alguien significativo se para a comprender en vez de a controlar. Por ejemplo: cuando un adulto nos indica: "Entiendo que estás triste. Es normal que te sientas así"
El hecho de simplemente escuchar sin cuestionar y sin juzgar hace que la otra persona observe la tranquilidad que transmiten dichas palabras y a partir de ahí, dicha persona emplea esas palabras con otras que se sienten como se sintió ella. 
Es una suerte que de una manera u otra todos estemos conectados, ya no por vínculos de amistad o familiares, si no conectados entre todos, porque de una manera u otra no estamos solos, siempre hay alguien que ha pasado por algo muy parecido a lo que has pasado tu, y en los momentos en los que se observa ese acompañamiento comienza a producirse dicha mentalización. 

Para mi mentalizar es simplemente empatizar de verdad, no sentir pena o sentir compasión por alguien, si no literalmente ponerse en su piel, sentir en tu cuerpo lo que siente esa persona. Creo que todos podemos hacer un esfuerzo por intentar entender mejor a los demás, pero creo que solo un pequeño porcentaje de personas tienen esa capacidad de sensibilización, justamente aquellas personas que han tenido que aprender dicha capacidad para poder sobrevivir en su propio hogar, aquellas que captan señales mínimas de como se sienten los demás, cuando alguien les incomoda, cierta conversación que no les gusta y todo ello porque algún día esas personas necesitaron a una persona como ellas para que simplemente estuviese ahí, a su lado. Personalmente, esas personas no tienen nada que envidiarle a los demás, tienen la capacidad de comprender sin necesidad de conocer a alguien y en ellos va innato la necesidad de hacer algo por ellos, aunque sea de forma indirecta, siempre van a intentar hacer algo por el más vulnerable de la situación.